Necochea-Quequén, una de las mayores urbanizaciones de la Costa Atlántica, es la sede administrativa, financiera y cultural de una amplia área de influencia.

La población estable de 90.000 habitantes alcanza un máximo de 140.000 en temporada en virtud a una afluencia turística total que ronda los 500.000 visitantes. Posee un perfil terciario único, constituido por las actividades que dan soporte al complejo agroexportador y a los servicios turísticos estivales.

Dos asentamientos de origen conjunto -Necochea y Quequén- complementarios y unificados por la actividad de su gente, vertebrados que la geografía separa por el río homónimo, se constituyeron en el tiempo en un núcleo urbano a través de uno de los puertos agroexportadores más importantes de la República Argentina.

La ubicación al centro del sudeste pampeano y la contigüidad con el circuito regional turístico mar y sierras, le confieren a la ciudad una posición estratégica en la Provincia de Buenos Aires, con acceso directo y equidistante al resto de las áreas económicas y turísticas de importancia.

La actividad turística cuenta con 7500 plazas en cabañas, hosterías y hoteles de hasta cuatro estrellas; 37.000 plazas en alojamientos extrahoteleros; 3000 unidades de sombra en 13 complejos balnearios, 10 campings con una amplia oferta de servicios y 100 establecimientos gastronómicos con una exquisita oferta de platos.

La creciente importancia de la actividad social y educativa se ve corporizada en las 2 Universidades, las 114 unidades educativas y los 4 museos y bibliotecas públicas. En el ámbito deportivo la ciudad posee una adecuada oferta de escenarios como el Complejo Polideportivo Municipal y el Estadio Panamericano de Fútbol.

La Municipalidad de Necochea desde el año 2004 implementa dos instrumentos de gestión que articulan propuestas y proyectos concretos a las demandas y potencialidades que posee nuestro medio. En la complementación de criterios reguladores pero a su vez promotores de la actividad turística-recreativa, el Plan Integral Costero y el Programa Recuperación de Espacios Públicos, ambos otorgan criterios sustentables en lo urbano-ambiental además de ser los espacios de gestión de las problemáticas que surgen de la interacción de la ciudad con los recursos litorales costeros marítimo y ribereño.

En virtud de los parámetros fijados al iniciar la actual administración, se decidió trabajar en dos dimensiones paralelas, generando el Instrumento de Gestión Estratégica, el Plan Urbano Ambiental hoy en ejecución y en segunda instancia promoviendo estos dos instrumentos operativos, como ámbitos a la evaluación de desarrollos localizados. En el marco de estos instrumentos se estableció que gran parte de los equipamientos urbanos de nuestra ciudad evidenciaron en los últimos veinte años fuertes degradaciones estructurales y de servicios. De esta manera se prioriza a la Terminal de ómnibus de transporte de media y larga distancia para su refuncionalización como equipamiento de carácter esencial para soporte de la totalidad del núcleo urbano Necochea-Quequén y en particular como área de servicios de gran relevancia para el desarrollo de la actividad turística.

Buscando alcanzar un proyecto superador acorde a las expectativas que este emprendimiento demanda, la Municipalidad de Necochea y el Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires acordaron desarrollar un concurso de anteproyectos e ideas para dar materialidad al objetivo previsto.

La propuesta del área adyacente Terminal de ómnibus Necochea-Quequén se basa en devolverle al lugar una nueva urbanidad. Entendida ésta como una intersección de movimientos, escalas y usos.

“Hoy, la estación de Necochea-Quequén es un “área de impunidad”, porque su definición como espacio público o natural es imprecisa. Por esta razón, busqué darle una nueva urbanidad, con nuevos movimientos, escalas y usos”, explica el arquitecto Pablo Rescia, autor de la propuesta ganadora del Concurso de Necochea-Quequén.
“La idea es que se convierta en un área de enlace entre la ciudad y el río, entre la ciudad y sus visitantes y entre la ciudad y sus acontecimientos”, apunta. De esta forma se generó una propuesta urbano-ambiental, que tiende a la integración del Río Quequén a la trama urbana.

La Estación Terminal de ómnibus tiene como objetivo la refuncionalización integral del inmueble y a la vez idear la optimización y reacondicionamiento de toda el área circundante en la cual se inscribe.

El Núcleo urbano Necochea-Quequén se encuentra en la intersección de los dos ejes litorales, el marítimo y el ribereño. Su área central se ubica a 3700 mts del primero y a 1400 mts del segundo; a este último se víncula a través de la av. 58, y se articula con la ruta 86 y la av.43 materializando inmejorables características de accesibilidad en un nodo de gran relevancia estratégica. La misma esta dada por la importante oferta territorial pública: la franja verde norte como único acceso público al río, la “manzana de los circos”, las barrancas de la calle 45-47, las tierras dominio del Ministerio de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, las tierras de la Dirección General de Cultura y Educación y en particular los dominios del ONABE donde la Municipalidad de Necochea esta desarrollando las instalaciones de la Escuela de Arte y futuro Polo Casa de la Cultura.

En la articulación de estas ofertas con la refuncionalización de la Estación terminal de omnibus se aspira a generar una óptima propuesta urbano-ambiental, que tienda fundamentalmente a la integración del Río Quequén a la trama urbana. El ámbito de intervención planteado posee un potencial de alto valor paisajístico, social y económico, cimentados en recursos naturales y culturales de gran significación para la comunidad que requieren de un proceso de desarrollo sostenible concertado por parte de los agentes sociales públicos y privados.

El Jurado del concurso expresó del Proyecto ganador, perteneciente al equipo de trabajo liderado por el Arq. Pablo Rescia: “El proyecto hace un excelente aprovechamiento de las posibilidades urbanas del área, resolviendo adecuadamente los flujos vehiculares, los movimientos circulatorios y los accesos.

Merece destacarse el acceso peatonal y la relación del edifico con el parque. El Edificio nuevo se relaciona correctamente con las construcciones existentes y cumple estrictamente con el programa solicitado de las bases, obteniendo un excelente edificio con una buena síntesis formal”

Tanto estas articulaciones, soportes técnicos y principalmente los esfuerzos personales deben confluir en la promoción e instrumentación de procesos de acción estratégica que estimulen la implicancia directa de la comunidad en las decisiones centrales de nuestro desarrollo local.

El estado debe generar productos y estrategias de desarrollo premeditadas, por ello es prioritario trabajar en la generación de herramientas que prioricen un compromiso para nuestro futuro.

La propuesta se articula en los siguientes elementos:

El ecoparque

Estos edificios están enlazados por un parque lineal de 700 mts. de largo. Este parque se propone como una forma de dar sentido a los residuos urbanos que quedan entre la cuadrícula y el río o la costa marítima. Este “ecoparque” se asume como una nueva tipología de espacio público cuyo elemento integrador sea la incorporación de parques huertas (agricultura urbana), promoviendo la integración de diferentes sectores sociales y productivos, alentando la participación en el uso de estos nuevos espacios públicos urbanos.

La plaza cívica

De carácter triangular, reúne los tres edificios, que integran el conjunto (Terminal, Predio ferial y comercio) Esta es una plaza inclinada, que salva el dsnivel del terreno planteando un anfiteatro al aire libre, para celebraciones y acontecimientos urbaños.

Parque de la Ribera

La relación río ciudad se traduce en un parque de la ribera cuya característica principal es que es un parque “habitado”. Su resolución proyectual apela tanto a la continuidad de “señales” de la cuadrícula urbana como a una gradación entre espacios verdes de diferentes característica, yendo desde el parque con equipamiento conformado por gramíneas típicas hasta la zona adyacente al río, de características más agreste con variedades autóctonas de variedades colores y fragancias.

La Terminal

La intervención sobre la Estación Terminal de Ómnibus Necochea-Quequén se basa en tres criterios claves:

  • Definir como acceso desde la ciudad la Avenida 59 y dejar para los ómnibus la ruta 86, contando con un nuevo trazado a realizar, lo que permitirá dentro de esa misma obra una adaptación de accesos a la nueva estación.

  • La construcción de una nueva dársena de ómnibus, acorde a las nuevas solicitaciones de estos y las modalidades operativas de las empresas. A su vez, este “gran techo” se convierte en el elemento referente, por escala, de toda la operación proyectual.

  • La ampliación de la Terminal se deja a los nuevos servicios comerciales-gastronómicos, dejando para el ala existente la zona de empresas, lo que facilitaría la ejecución de la obra por etapas.

El programa del proyecto, que incluye obras sobre el edificio existente y las etapas, propone demoler el ala que contiene el actual acceso al edificio. Con esta decisión se logra la dimensión adecuada para el movimiento del ómnibus y se logra la ubicación de la dársena de pasajeros sobre esta ala demolida, asegurándose una homogeneidad de imagen y una adecuada cubierta en dimensiones y altura para el desenvolvimiento de ómnibus y pasajeros.

Sobre el ala que se mantiene se ubica el sector de empresas. Esto permitirá una primera etapa que incluya la demolición de aquel sector, y la construcción de aproximadamente 10 dársenas de ómnibus de pasajeros.

Una etapa posterior incluiría el hall de preembargue y el café más las correspondientes dársenas. Por último se completaría el proyecto con los locales comerciales, el restaurante, y los lugares de atención al turista, administración e informes (estos podrían funcionar en las primeras etapas en la circulación pública)

Esto permitiría la realización de la obra en etapas sin conflictos con el uso propio de la Terminal.

La imagen del proyecto se basa en tres dimensiones:

  • La necesidad de lograr una nueva imagen aprovechando la construcción de la gran nave de las dársenas de embarque de ómnibus.

  • La ampliación del nuevo edificio que toma la misma direccionalidad y ancho que el edificio existente y lo envuelve para dejarlo en un segundo plano. Así el protagonismo formal de la intervención lo toma el nuevo edificio.

  • Se decide utilizar el hormigón visto como el material predominante de toda la intervención, siendo la imagen del edificio una continuidad de elementos geométricamente simples que determinan la imagen unívoca.

La estructura de la dársena de pasajeros será de una losa plana a la vista con vigas invertidas y columnas, también de Hormigón a la vista, con un capitel en forma de tronco de cono que absorberá los esfuerzos de punzonado y otorgará a la estructura un aspecto de síntesis formal y constructivas.

La ampliación de la terminal propiamente dicha, es una estructura de hormigón con vigas invertidas y losas planas de un solo sentido que permite dejar el hormigón a la vista en su cara inferior.

Artículo publicado en la Revista Area Urbana

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